
Para que un idioma sea tal cosa, debe poder definir todo lo que sus hablantes necesiten definir. Ya que ese idioma será nada más y nada menos que su manera de interpretar la realidad. Lógicamente, interpretarán la realidad que ven o a lo sumo la que intuyen.
El idioma que hablaban ellos en 1492, era el mismo en que Cervantes escribió El Quijote "¿Habéis hecho el intento de leerlo foja a foja de corrido como si tal cosa y ya?" No van a entender ni la mitad de las cosas que allí se dicen (siempre en su versión original, porque las hay actualizadas)
Desafío a cualquiera a encontrar la palabra CARA en sus 1000 páginas. No la van a encontrar, sencillamente porque en aquella lengua romance castellana del latín, para referirse a la CARA tal como lo hacemos hoy todos los hablantes de sudaca (incluidos los españoles) usaban la latina FAZ, que si encontrarán muchas veces en ese mamotreto escrito en un latín con errores.
Para que esta palabra llegara a mezclarse con todas las que hoy componen este idioma, faltaba historia.
Sin la mezcla de lenguas que se produciría en América Latina, aquella nunca llegaría a ser este idioma. Hicieron falta mas de 30 idiomas nativos, desde el Maya al Guaraní por el Atlántico como desde el Azteca al Quechua por el Pacífico, para que se mezclaran con él y luego apareciera el aporte de otras tantas lenguas africanas (sin las cuales nuestra música, como el tango, el candombe o el malambo, carecería de nombres) y más luego aún, las oleadas inmigratorias hambreadas de Europa, cada una con sus idiomas y tradiciones modificando la realidad y la cultura, haciendo mas ancho el paisaje que mirar o encontrando en él el asombro de la pampa. Cada uno diciendo distintas cosas, llamándolas de distinta forma, para que entre todos elijamos la mejor manera de nombrarlas.
Este idioma "se recibe de tal" después de aprobar historia en América Latina. Al título se lo dan tipos como Cortazar u Oliverio Girondo, que lo llevaron a sus límites y nos hicieron descubrir que lo puede abarcar casi todo. Nuestras historietas y graffitis lo demuestran a diario. Tal vez la primera obra escrita en SUDACA (que ni castellano y mucho menos español) sea la de Hernandez, contándonos lo que la historia fraguó (a manos de un encargo de Mitre) en las desventuras del gaucho Fierro.
A ustedes, hablantes y creadores del sudaca (un idioma orgullosamente maduro) va destinada mi pregunta.
¿Porqué seguir llamando español a un idioma que creamos nosotros, los latinoamericanos y que además es cada vez menos usado en la misma península ibérica donde ni los gallegos, ni los vascos, ni los catalanes, ni los andaluces y que se yo cuantos mas, lo quieren usar?